Cuidado…

Ya hicimos referencia en otras entradas a que ciertas especies animales de zoos o granjas habían enfermado de coronavirus presumiblemente a manos de sus cuidadores.

En estos casos, los efectos han sido localizados y controlados, aunque en alguno de ellos con un resultado fatal para los animales infectados. Quizá los casos más llamativos por su gravedad y difusión han sido los ocurridos en las granjas peleteras de visones, donde se han tenido que sacrificar millones de ejemplares para intentar frenar la expansión de la enfermedad.

También nos hicimos eco desde EntornoComun de que el virus ya se había detectado en animales salvajes, concretamente en un visón salvaje que fue detectado por el Departamento de Agricultura de Estados Unidos cerca de una granja de visones que estaba afectada por la COVID 19.

Pero, ¿por qué es tan preocupante el hecho de que se contagien los animales, sobre todos los salvajes?

Para dar respuesta a esta pregunta deberíamos comenzar diciendo que, cuando un virus infecta a una especie y salta a otra, como ha sucedido en visones, perros, gatos, primates y grandes felinos de zoológicos, el proceso (denominado desbordamiento por los científicos) va unido generalmente a mutaciones que permiten al virus adaptarse mejor a la especie afectada y así poder replicarse y transmitirse de manera mucho más eficaz. Esto se denomina “adaptación al huésped” y puede tener consecuencias impredecibles.

El por qué, es evidente. Nuevas mutaciones pueden dar nuevas variantes del virus que podrían ser más letales o más infecciosas, por ejemplo. Y la transmisión no es tan complicada. No sólo el contagio directo permite la transmisión del virus. La presencia de restos de COVID-19 y otros patógenos en aguas residuales permite la expansión de algunas enfermedades como ya pasó con leones marinos de California en un episodio de peste porcina.

Y en el caso de su transmisión a animales salvajes, nos encontramos ante un escenario aterrador, porque eso supondría una propagación descontrolada, con variantes que podrían mantenerse durante muchos años en poblaciones animales que podrían pasar de nuevo a los humanos. Eso sin contar con la posible infección de especies sensibles. Recordemos que, un virus como la gripe, puede infectar a una amplia variedad de especies, desde gorriones a ballenas. Hay desgraciadamente muchos ejemplos al respecto: cuando el ébola hacía estragos en África, el salto a los grandes simios se produjo con consecuencias terribles para estas especies y recientemente un virus respiratorio humano ha causado muertes en los gorilas de montaña.

Texto de referencia:

https://theconversation.com/covid-19-que-pasa-si-el-coronavirus-infecta-a-animales-salvajes-153668