El aumento de las temperaturas propicia la picadura de garrapata en humanos

Aunque no hay más que especulaciones de por qué se produce este fenómeno, se ha demostrado con un sencillo experimento que el aumento de la temperatura hace que, al menos en la especie americana de garrapata en la que se ha realizado el estudio, prefieran alimentarse de humanos antes que de perros.

Hasta 2.5 veces mayor es esta preferencia cuando se produce un aumento de temperaturas, según un estudio presentado en la Reunión Anual de la Sociedad Estadounidense de Medicina e Higiene Tropical (ASTMH).

El experimento fue muy sencillo. Los científicos habían observado el aumento de picaduras en humanos cuando las temperaturas aumentaban, sobre todo al superar los 38 grados en el ambiente. Así que buscaron la manera de ver cómo el aumento de las temperaturas podría elevar el riesgo de infecciones por RMSF (fiebre maculosa de las Montañas Rocosas), que en humanos puede llegar a ser mortal sin el tratamiento adecuado.

La cena está servida

Se colocaron para el experimento dos cajones unidos por un tubo donde se colocaron las garrapatas. En un cajón colocaron a un perro y en el otro a un humano. Simple pero efectivo.

Tras repetidos experimentos se concluyó que, a 23 grados, las garrapatas preferían a los perros mientras que, si la temperatura del ambiente ascendía hasta los 38, las garrapatas optaban por el humano hasta 2.5 veces más de las ocasiones.

Y esto es un problema de cara a la trasmisión de las enfermedades que transmiten las garrapatas a las poblaciones humanas, sobre todo de zonas tropicales donde el cambio climático podría hacer que las garrapatas de los perros prefieran a los humanos.