¿Un combustible verde es posible?

Últimamente se está hablando mucho del hidrógeno verde a raíz de los pasos que está dando el Gobierno y algunas empresas energéticas para hacer de España un país líder en este sector. Pero ¿qué es el hidrógeno verde?

El hidrógeno como combustible ya ha sido utilizado en muchas ocasiones. De hecho, desde los zepelines hasta algunos modelos de aeronaves de la NASA lo han utilizado. Pero en la actualidad, la práctica totalidad del hidrógeno que se produce, se obtiene a partir de gas natural y carbón, lo que hace que sea una enorme fuente de gases de efecto invernadero por la liberación de CO2, a pesar de que se han diseñado métodos para capturar parte de ese carbono.

¿Un combustible ideal?

El interés por desarrollar mecanismos por los cuales se pueda producir de forma barata y no contaminante el hidrógeno es porque sería un combustible ideal. En la combustión, el hidrógeno reacciona con el aire, generando electricidad y calor y liberándose vapor agua, todo completamente limpio. La Unión Europea calcula que el hidrógeno proveniente de energías renovables y sin emisiones de CO2, podría cubrir la cuarta parte de la demanda mundial de energía en 2050.

Imagen: internet. Autor desconocido

Sin embargo, uno de los problemas es que hay que desarrollar aún tecnología adecuada puesto que para obtener hidrógeno como elemento aislado y que pueda usarse como combustible hacen falta enormes cantidades de energía. Y aunque puede generarse por electrólisis, convirtiendo el agua en moléculas de hidrógeno y oxígeno mediante energía de fuentes renovables como la energía eólica, el sistema aún no es muy eficiente.

Aún estamos lejos de generalizar su uso

Los expertos aseguran que, si bien se puede usar de momento para mezclarlo en bajas proporciones con el gas natural y así contaminar menos con su uso, con la tecnología actual estamos lejos de poder usarlo para todo. Sin embargo, la investigación continúa y de hecho, hay ya marcas de automóviles desarrollando este tipo de motores y se plantea como una alternativa real al motor de combustión e incluso al eléctrico. De hecho, ya hay trenes con este tipo de combustible y no se descarta la vuelta a los zepelines como forma de transporte.