Olor a sangre de los Dioses y a aroma de la Tierra

Está llegando el otoño y se siente en el ambiente. Las últimas migraciones hacia el sur están teniendo lugar. En nada comenzarán a llegar los viajeros del norte de Europa a pasar los días cortos del invierno entre nosotros.

Aunque con el cambio climático, estas citas anuales se están viendo alteradas. Los ciervos comienzan tímidamente la berrea a la espera de las primeras lluvias, que ya están llegando.

Cae el agua de la lluvia y a todos nos alegra ese olor a tierra mojada.

¿Pero a qué huele exactamente? ¿Cuál es el origen de ese olor tan especial?

El verdadero olor a tierra mojada recibe técnicamente el nombre de petricor que es un nombre que en griego significa exactamente sangre de los dioses. El aroma a petricor, es típico en los días con tormentas de verano, al llover sobre los terrenos secos y calientes en los que no ha caído agua desde largo tiempo. Su origen se encuentra en el olor que producen ciertos aceites exudados por algunas plantas durante el periodo de sequía.

Además, se une al olor la geosmina que en griego significa aroma de la tierra. Este olor lo produce una bacteria no patógena llamada Streptomyces coelicolor. Al caer el agua, las gotas explotan soltando al ambiente pequeñas nubes de partículas en suspensión donde se transportan miles de bacterias que son las responsables del olor a tierra mojada que sentimos con la lluvia.

Estos olores son los permiten que algunos animales “huelan la lluvia” y sean capaces de desplazarse a las zonas con agua.

En nuestro caso, el olor nos agrada como lo hacen los ríos o el fuego porque quizá está en la herencia que nos transmitieron nuestros antepasados, ya que agua y fuego siempre han sido sinónimo de vida para nuestra especie.